jueves, 16 de junio de 2016

La leyenda de Barney Thomson. El barbero escocés que mataba sin querer.


Título original:
The legend of Barney Thomson
Año:
2015
Fecha de estreno:
17 de Junio de 2016
Duración:
90 min
País:
Reino Unido
Director:
Robert Carlyle
Reparto:
Robert Carlyle, Emma Thompson, Ray Winstone,  James Cosmo, Ashley Jensen, Samuel Robertson, Martin Compston, Tom Courtenay,  Brian Pettifer, Kevin Guthrie
Distribuidora:
Selecta Visión


Robert Carlyle, quien en los noventa parecía que sería uno de los actores que se iba a comer el mundo con películas como Riff-Raff, Trainspotting o Full Monty; al final quedó más en eterna promesa, un tanto encasillado y con poca proyección más allá del Reino Unido (tuvo que conformarse con ser el malo de Bond en El mundo nunca es suficiente...). Pero es un actor que, aunque en la sombra, nunca ha dejado de rodar, y ahora ha dicho que ya era hora de ponerse también tras las cámaras. Para ello, ha cogido “The long midnight of Barney Thomson”, la primera de una serie de novelas de humor negro de Douglas Lindsay y ha realizado una adaptación, donde él mismo interpreta al protagonista.

Con un marcado acento escocés, La leyenda de Barney Thomson sigue la anodina vida de un barbero que está a punto de ser despedido pero, un incidente fortuito hace que mate accidentalmente al hijo de su jefe (compañero de trabajo), lo que lo pondrá tras la pista de la policía, que lo asociarán al famoso asesino en serie psicópata que está desmembrando y creando el caos en Glasgow.
A este primer ejercicio como director de Carlyle le falta gancho para marcar verdadera tendencia, pero como comedia negra de toque british consigue hacernos pasar un buen rato. Los esperpénticos personajes que pueblan la cinta, en especial una Emma Thompson de nuevo irreconocible por el maquillaje pero espléndida como siempre, son los encargados de buena parte del humor y de levantar una película correcta, que no se atreve a ser del todo irreverente.


La trama del asesino en serie queda prácticamente casi todo el rato en un segundo aspecto, solo volviendo a ella cuando la trama principal parece hacerse estancado. De hecho, es cuando se fusionan ambas tramas cuando la película, hasta entonces medianamente divertida y entretenida, empieza a flaquear y a perder el rumbo. Si bien la película no parece despegar el vuelo del todo y su personaje principal puede a ratos hacerse cargante, lo peor de Barney Thomson es que su resolución final no colma las expectativas, teniendo incluso una escena (la del bosque con los policías) un tanto ridícula y desacertada, convirtiendo a la película en un ejercicio irregular. Tan solo los más acérrimos devotos de este humor negro y aguerridos cinéfilos de campo que buscan películas menos conocidas que llevarse al paladar pueden encontrar cierto placer en este flojo pero un tanto curioso debut direccional de Carlyle. Habrá que esperar a ver si, de nuevo con Boyle, esa esperadísima secuela de Trainspotting devuelve al actor escocés a una segunda juventud. 

5,75/10

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...