lunes, 7 de marzo de 2016

13ª Muestra Syfy. Último día: Demon, Jeruzalem, Absolutamente todo, High-Rise y valoración final.




Y así, tan pronto como llegó, nos dejó. No diré que me da cierta pena (la de siempre), pero son tres días (la inauguración la contamos aparte por ser sólo una peli) bastante intensos, así que viene bien descansar y recargar pilas. Nos quedamos con los buenos momentos que nos deja y la experiencia de unas cuantas películas, buenas, malas o reguleras, pero que cada una aporta su gratino de arena a esa experiencia superior, la de verlas en la Muestra Syfy. El domingo abrió con la últimas de las sesiones Syfy Kids, la versión en carne y hueso de Nicky, la aprendiz de bruja, pero como ya adelantamos en la anterior crónica, nosotros no asistimos y fuimos directamente a la tarde.


La jornada vespertina empezaba fuerte con Demon, del polaco Marcin Wrona, de quien nos comentó en la presentación Leticia Dolera que, al parecer, el director se había suicidado durante los días que se presentaba su película en un festival de cine polaco. Curioso adentrarse así en una película donde predomina el humor, aunque no exento de cierta carga irónica y satírica sobre la situación política de Polonia. No me acabó de seducir del todo cómo conjuga sus elementos, decantándose prácticamente por el caos de una noche de borrachera común entre los invitados de la boda, el evento que reúne a todos los protagonistas. Eso sí, nos deja frases para el recuerdo colectivo como la de "más sobrio que una cuba" o "Todo es culpa de Descartes, ¡a la mierda la Ilustración!". También a destacar el hecho insólito de que sea un espíritu femenino el que posea a un protagonista masculino. Como comienzo de la velada, bastante bien.

No tanto así la que le seguiría, Jeruzalem, enésimo found footage de pocas ideas propias, más allá de la pijada de las Google Glasses, que sería lo realmente curioso de la película, aparte del exotismo de estar filmada en Israel y jugar (pobremente, eso sí) con las tres religiones que imperan en Jerusalén. La película acaba cayendo, como era de suponer, en lugares comunes sobreexplotados y una premisa un tanto confusa y barata, donde unos ángeles endemoniados (que transmiten cual zombi la plaga) asediarán la ciudad, y por ahí purula un demonio gigante como un Godzilla del fin del mundo, solo para hacer bulto. Lo bueno es que el salseo habitual de la muestra hace que su experiencia sea algo más llevadera. En cuanto a lo puramente cinematográfico, bastante desechable, únicamente para curiosos del subgénero y poco exigentes del terror.


La siguiente película avivó los ánimos de los espectadores, y es que las comedias suelen funcionar bastante bien en la muestra. Absolutamente todo se rinde a su protagonista, Simon Pegg, y juega con la premisa de conceder poderes ilimitados a un mortal, para ver si éste sabe distinguir el bien del mal. La verdad es que a mí su humor me pareció un tanto facilón y por momentos infantiloide, cercano a una del Syfy Kids de no ser por algún chiste de índole sexual. Se deja ver por el carisma del actor británico sobre todo, pero lejos de la audacia de los recordados trabajos de Terry Jones junto a los Monty Python o su cumbre, La vida de Brian. Aquí una comedia intrascendente de comer palomitas, pensar poco y sonreír con Dennis, el perro del protagonista (con la
voz de Robin Williams)

Antes del plato fuerte del día y el cierre de esta 13ª Muestra Syfy, hubo tiempo para asentar en la querida muestra otro de esos momentos que marcarán un antes y un después en este colectivo (sí, es ya como un ente propio), como el chiste de Canino o los aplausos a la luna. Asistimos, entre coñas con Raúl Arévalo y una bizarra llamada a su buzón del móvil (muchos pagaríamos por ver su cara al escucharlo!) al bautizo de los espectadores de la muestra: los mandanguers (o mandangers, como se prefiera). Para entender el concepto de "mandanga" hay que llevar ya un par de muestras al menos en el cuerpo. Es esa palabra comodín que puede servir casi para todo, pero que sobre todo define un elemento: las chocolatinas y guarrerías diversas que uno se zampa entre peli y peli, de esas que todos los años Leticia Dolera nos lanza para regocijo nuestro. Una mandanga también puede ser un "suceso" cualquiera, la "carnaza" de unas película que te hace aplaudirla en las proyecciones de la muestra, o lo que a tu imaginación quiera referirse en el momento de pronunciarla. Así, los mandanguers somos ese público entregado al fiesteo, el destripamiento poco ético pero muy placentero de las pelis casposillas con chistes a viva voz de mayor o menos ingenio, el que premia los momentos estelares de las películas con aplausos y que, a fin de cuentas, ofrece ese plus añadido a la experiencia que es la Muestra Syfy. Para bien o para mal (según la película que toque proyectar), los mandanguers son el alma de este festival y los organizadores lo saben. Además, para sorpresa, la nueva ubicación del Palacio de la prensa nos ha brindado la excelente oportunidad de, en varias películas, elegir sala. La sala 1 es la de la "mandanga", la sala 2 la "free of mandanga", para una experiencia más interior de cada uno. La sala 3 debe ser la outsider, no tiene etiqueta aún.

Con este concepto aprendido, la película que cerraba la muestra, High-Rise, por mi parte, debía verse en la sala 2. Al menos si quieres acercarte un mínimo a la propuesta que rueda Ben Wheatley, si desde luego no tenías el cuerpo para reflexiones y una película de narrativa poco convencional, la sala 1 tuvo que ser un festín en algunos tramos. Presentada acertadamente por Dolera como un "Snowpiercer en vertical", la idea general de la película es bastante similar, jugar con las clases sociales y derrumbar la idea del sistema capitalista, fomentado en las desigualdad y supremacía de unos frente a otros. Pero Wheatley no quiere lecturas convencionales, quiere sumir la película en el caos, no tan sólo representarlo. Empaparse del relato y que la idea fluya sin subrayados. Que el protagonista, interpretado muy bien por Hiddleston, se encuentre a caballo entre la clase baja y la alta no es casualidad, ya que el director asume que el espectador va a estar por lo general en esa misma escala. Su pasividad y poca implicación moral son el reflejo de la lacra de nuestro modelo actual, como en un momento dado se dice, peor que los adinerados que abusan del pobre, pues es la indiferencia del protagonista casi el detonante de todo. Formalmente es complicada, y en más de una ocasión puedes perderte entre tanto personaje y situaciones estrafalarias, pero para mí nunca pierde ese interés y esa radiografía sobre ese mundo distópico tan similar, aunque no lo parezca, al nuestro.

Interesante forma de acabar, aunque parece ser que la sintonía general fue la de aburrirse, cosa no sorprendente viendo las reacciones que generó Under the skin el año pasado.
Y así acabó lo que empezó, y nos dejará durante todo el año pensando de nuevo en cuáles películas nos brindará la 14ª Muestra Syfy, qué mandanga será la elegida para lanzar al público y qué momentos estelares permanecerán en el recuerdo. Mi momento estelar este año, por ejemplo, es la batalla telequinética de The mind's eye entre el Dr. Slovak y Zack. Sin fisuras. En cuanto a términos de gustos, más allá de notas numéricas que aún pueden subir o bajar según el recuerdo y que a fin de cuentas sirven más a nivel personal que al lector, me interesa del ranking ver que siempre suele predominar el verde al rojo, señal de que la muestra es productiva (y, en el peor de los casos, las malas hasta dejan algún momento estelar por verse precisamente dentro de la muestra). El año que viene, más mandanga, de la que sea.

  • Bone Tomahawk (8/10)
  • Dentro del laberinto (7/10)
  • Listening (7/10)
  • The invitation (6,75/10)
  • Parasyte. Parte 1 (6,75/10)
  • El niño y el mundo (6,5/10)
  • The mind's eye (6,5/10)
  • High-Rise (6,25/10)
  • The piper (6/10)
  • Demon (6/10)
  • El infierno verde (The green inferno) (5,75/10)
  • Nina Forever (5,5/10)
  • Absolutamente todo (5,5/10)
  • Vulcania (5,5/10)
  • Generation Z (5/10)
  • Jeruzalem (3,5/10)
  • Villmark Asylum (Villmark 2) (3/10)
  • La chica satélite y el chico vaca (No vista)
  • Once more, with feeling (Capítulo musical Buffy Cazavampiros) (No vista) 
  • Dark Star: H.R. Giger's World  (No vista)


- Películas de obligada visión 
- Películas recomendables
- Películas interesantes
- Películas prescindibles o para ver sin exigencias
- Malas películas


También puedes leer las crónicas de los días anteriores de la Muestra:

Día 1
Día 2
Día 3 

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