martes, 23 de febrero de 2016

Las 10 mejores películas del 2015 según David Cabello.

Parece casi como una cita obligada que, a primeros de año (este año hemos tardado un poco más de lo previsto), el cinéfilo eche la vista atrás y repase lo que ha dado de sí el año anterior. Ya no sólo por nuestro afán desmesurado de hacer listas, recomendar a diestro y siniestro nuestras favoritas o dar visibilidad a esas pequeñas joyitas que nos encandilaron y pasaron más desapercibidas, sino para derribar esos falsos mitos (o prejuicios) que muchos amantes del cine asumen con respecto al cine actual. Eso de que ya no se hace tan buen cine, para mí, no es cierto. Quizás la forma de hacerlo haya cambiado, pero sigue habiendo calidad y desde que hago este ejercicio de retrospectiva de un año a otro más me reafirmo en ello.

Teniendo en cuenta que sólo valoro para dicha lista estrenos en cines españoles durante el 2015 y que el gusto es totalmente subjetivo y particular de cada uno, las elegidas a día de hoy (ya se sabe, esto va por días, quizás mañana entraría una de las de la recámara...) son estas 10:

10. Victoria

Últimamente muy cotizado lo de utilizar planos secuencias en las películas, Sebastian Schipper nos sorprendía con una película entera en un único plano, durante toda una noche. Un ejercicio arriesgado que resolvió con gran soltura, creando un hipnótico paisaje de la noche berlinesa que poco a poco cobra un inusitado suspense.  Un thriller que se va cocinando a fuego lento para dejarnos a posteriori con dos elementos a seguir: su director y el talento de Laia Costa.

9. Turbo kid

Quizás una de las mayores sorpresas para servidor del año, ya que en apariencia su premisa no parecer ofrecer más que un rato ameno. Pero Turbo kid va mucho más allá, recreando un modelo y, sobre todo, un espíritu de hacer películas ya extinto. Un ejercicio de pura nostalgia, puro cine de serie B aventurero, gore festivalero y 100% disfrutable. Los tres directores quebequeses, cultivados en los cortometrajes, llegaron con esta obra a Sundance y conquistaron al público. La influencia de Mad Max (el clásico) es bastante obvia, pero la obra consigue tener identidad propia. Los amantes de este cine marginal más desenfadado no deberían perdérsela.


8. La cumbre escarlata
Un tanto incomprendida, la película de Guillermo del Toro no basa sus cartas en el susto común del cine de terror actual, sino que pone su punto de mira en las historias gótico-románticas en el sentido más clásico del término, con caserones encantados, fantasmas, amores imposibles y la estética de los buenos años de la Hammer. Un cuento hermoso, bellamente fotografiado y con un trío de protagonistas que redondean el plato final: Hiddleston, Wasikowska y Chastain. 

7. Nightcrawler
El guionista Dan Gilroy se iniciaba como director en esta potente y oscura sátira del mundo periodístico, con un Jake Gyllenhaal cada vez más pletórico. Posee un delicioso y morboso encanto, emulando así la crítica que hace sobre los medios de información y sus criticables métodos agresivos en busca de la audiencia. De esas operas primar para recordar.


6. Mad Max: Furia en la carretera
Una de las producciones más destacadas del año, como así lo han hecho constar los innumerables premios que lleva ya a estas alturas George Miller en su bolsillo. Y no es para menos. Con la apariencia de "otra una película de acción más", el australiano, como buen orfebre, saca petróleo a la saga que él mismo creó o frece todo un espectáculo visual de primera, dos horas vertigionosas entre carreras, polvo y sudor. Hacia tiempo que el género de acción no veía esa 'furia' rodando como en este Mad Max. Con los efectos digitales mínimos, Miller recupera lo más tradicional para ofrecer un trabajo completamente moderno y salvaje. Todo un zas en la boca a los que (me incluyo) pensábamos que un reboot de una saga poco podía ofrecer a estas alturas. Ojalá los productores tomaran nota del buen hacer de esta película.



5. Macbeth
Esta obra de Shakespeare se ha adaptado infinidad de veces en el cine, pero con el poderío visual de Justin Kurzel, me atrevería a decir que nunca. Es, ante todo, un ejercicio sensorial, pero a la vez el director pone especial atención en que el espectador se meta de lleno en la piel y en la psique de Macbeth. Sus remordimientos y posterior locura son tan palpables como la butaca del cine, y en eseo también tiene una gran importancia sir Michael Fassbender. Aún sin ver Steve Jobs, muy bueno debe ser dicho papel para que se ningunee la actuación de la obra de Kurzel. Eso o pocos académicos vieron la película.


4. Una chica vuleve a casa sola de noche
Me voy dando cuenta de que la gran mayoría de mis elegidas para el top destacan sobre todo visualmente. Y es que ha sido un gran año para los directores de fotografía. Aquí, Lyle Vincent, bajo las órdenes de Ana Lily Amirpour, conseguía dotar este romance vampiresco con toques de terror de un aura especial. Es una película que tiene tantos adoradores como detractores, así que simplemente hay que ponerse quitarse prejuicios y ponerse con ella para ver si eres de los míos.


3. Whiplash
A ritmo de jazz entramos en el top 3. Y si en algo destaca precisamente Whiplash es en eso, en su ritmo. Una película sobre el artista y los sacrificios para llegar a lo que llaman "la excelencia". También nos descubre el lado menos bonito de la música, esa rivalidas y tensión en las escuelas de formación, con un soberbio J.K. Simmons que recuerda a aquel instructor de La chaqueta metálica. Difícil no seguirle el 'tempo'.


2. Heimat - La otra tierra
De vez en cuando nos encontramos con una de esas joyas cinematográficas que damos gracias al azar por habernos llevado a ellas, porque son producciones en principio tan alejadas del circuito comercial que poder verlas es como comprar un décimo de lotería. Por suerte, tras un estreno limitado, ahora ya podremos disfrutarla en dvd. Ya os hablé de la mastodóstica obra de Edgar Reitz en su día, pero por si a alguno se le escapó, lo resumiemos como la obra más bella del 2015. De la Alemania emigrante, un relato de una familia del siglo XIX filmada al estilo más épico y clásico, con un encanto genuino y una fotografía para enmarcar fotogramas. Que su extensa duración no os asuste, cuando una película es de tanta calidad, el metraje es lo de menos.


1. Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia)

Qué decir de Birdman a estas alturas... Llegó en enero y ninguna otra película pudo batir su recuerdo. Y eso que hubo grandes candidatas... pero cuando el conjunto se compenetra de esa manera, solo queda observar y aplaudir. Iñárritu tocando el cielo con ese traje de superhéroe trasnochado, con esa aguda muestra del teatro, la fama, el actor, la crítica y el espectador. La dirección, el guión, las actuaciones, el montaje del falso plano secuencia, esa banda sonora con tan sólo la batería... Redonda.



Me gustaría mencionar, aunque sea a pie de página prácticamente, esos estrenos que han quedado a punto de entrar o que han dejado igualmente muy buenas sensaciones y merecen su mención:

- Del revés (Inside out)
- A cambio de nada
- Langosta
- Lo que hacemos en las sombras
- El último lobo
- Mandarinas
- La mirada del silencio
- Amy
- Citizenfour
- '71
- Coche policial

Y con esto, a seguir disfrutando de los estrenos de 2016 y ojalá sea igual o más productivo que el anterior.

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