jueves, 28 de enero de 2016

Respira. Dos puntos de vista, una maternidad, una Europa.


Título original:
Ein Atem (One Breath)
Año:
2015
Fecha de estreno:
29 de Enero de 2016
Duración:
110 min
País:
Alemania
Director:
Christian Zübert
Reparto:
Jördis Triebel, Chara Mata Giannatou, Benjamin Sadler, Apostolis Totsikas, Nike Maria Vassil, Pinelopi Sergounioti, Mary Nanou, Akilas Karazisis, Richard van Weyden
Distribuidora:
Karma Films


Sexto trabajo del director alemán Christian Zübert, aunque por nuestras tierras un completo desconocido. Posiblemente lo más cerca que haya estado de llegarnos una obra suya fue en 2002 en el Festival Cinema Jove de Valencia, su ópera prima, Lammbock, de la cual curiosamente se encuentra filmando su secuela. Por tanto casi es una suerte que nos llegue su actual película, Respira (One breath), gracias a la difusión del Festival de Toronto (su premiere mundial) y en el de Gijón, que fue la encargada de clausurar su 53ª edición. En cualquier caso, una grata sorpresa, pero que conviene ir mejor informado de lo que nos vende su cartel español o el trailer.


Si atendemos al cartel internacional y al nacional (en FilmAffinity podéis ver ambos, vemos rápidamente la diferencia: El original parece más bien un drama intimista mientras que el segundo, un thriller. Sus taglines (frases promocionales) van por dos géneros distintos: “Dos mujeres, un niño perdido, un viaje” frente a “hay situaciones vitales que te dejan sin aliento”. En una se apela a al enfrentamiento y dualidad de las dos mujeres, que compartirán destino, frente al segundo que sigue apelando al misterio y suspense, sin personalizar nada. A mí me gustaría que la gente tuviera más presente el primero, el original, porque me parece más fiel al espíritu de la película y lleva menos a engaño frente a las expectativas que pueda traer el espectador de casa.
Vender Respira como un thriller sólo porque en cierto tramo de la película haya un elemento de suspense supone quitar protagonismo a lo verdaderamente interesante: las dos madres, sus distintas maternidades (en distintos estados) y las alegorías con la Europa rica y la pobre. Ese giro argumental es más bien un macguffin, la excusa para ver las dos caras de la moneda y desarrollar tanto la historia de Elena como la visión de Tessa. Lo importante son ellas, no tanto el hecho que les acontece.

Tanto Elena como Tessa representan un timo de maternidad y un tipo de sociedad: Elena, una madre en ciernes, en el comienzo de su embarazo, y que viene de Grecia, un país muy afectado por la crisis y con pocas posibilidades de prosperar. En cambio, Tessa en una madre ya reincorporada al trabajo, de Alemania, un país rico donde tanto el marido y la mujer trabajan y viven desahogadamente. Pero ambas tienen sus propias dificultades, si bien Elena emigra por la falta de recursos y la sanidad deficiente, Tessa sufre para compaginar el trabajo con su maternidad, la incompatibilidad de horarios. Y, detalle importante, ambas encuentran poca solidaridad por parte de la figura masculina, dando reflejo así el director de la falta de apoyo a la madre tanto por la sociedad como por el ámbito más familiar. 


Pero aparte de este retrato social sobre la maternidad, Christian Zübert también reflexiona sobre el contraste de ambas Europas, la rica y la pobre. Por eso, en un momento dado, también es Tessa la que se verá obligada a viajar a Grecia, y ver “el otro lado de la tortilla”. Así el viaje se completa en ambos sentidos. Las conclusiones del director al finalizar la película son obvias a mi entender, simplemente hay que seguir el símil que hace con ambos personajes y su situación.
Una obra que ofrece detalles muy interesantes y que ofrece mucho más en donde rascar que un “simple thriller”. 

7/10

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