viernes, 16 de octubre de 2015

Águila Roja Capítulo 95 Recap: Un sí quiero y un funeral

Águila Roja Capítulo 95 Recap: Un sí quiero y un funeral

Hay capítulos y capítulos de Águila Roja. Los primeros han inundado temporadas enteras: en ellos no ocurre nada, tramas menores, actores de fondo y chascarrillos fáciles. Los segundos son los menos, pero al final son los mejores: acontecimientos importantes, secretos revelados, muertes y sí quieros. El de esta semana de la serie es de los segundos. Sin duda alguna.

Antes, rememora lo ocurrido la semana pasada aquí. ¡Alerta spoiler!

Risco

Satur, repudiado por sus vecinos, sigue en su búsqueda de un lugar para empezar una nueva vida. Todo el mundo –incluso él- piensa que violó a aquella chica. Pero él mismo, desde fuera, trata de darse ánimos. Sin embargo, piensa que debe de pagar, así que SE TIRA POR UN RISCO.

Mi reacción cuando Satur se tira por el risco.

Un apunte: ¿por qué siempre la primera escena de Gonzalo es abrochándose la camisa? Bueno, el caso es que en casa del maestro la cosa está crispada. Han (que se pronuncia Jaan) echa de menos a Satur y Alonso se pregunta por qué el Águila no ha ido a por él, ni le ha entregado. Pronto llegan noticias de que se ha tirado del risco. Gonzalo quiere, al menos, enterrar a su criado.

Cuando llega al lugar donde está el cuerpo de Satur, resulta que solo encuentra un zapato. Y un oso, despedazando algo. El típico oso de la Sierra de Guadarrama que se comía a los criados. ¿Pero implica que la muerte que tanto nos iba a doler y que TANTO han anunciado es la se Satur? NO. Más que nada porque sale en el avance de temporada en escenas que aún no hemos visto.

¿Pero entonces dónde está? Pues con unos de una caravana de monstruos (ver American Horror Story: Freak Show, para más información) que le recogieron debajo del risco. Tienen hasta a la mujer con dos cabezas. Spanish Horror Story: Águila Roja. Satur decide que su sentencia no era morir en el risco, sino ir con ellos, para lo que necesita deformarse (lo que piensa hacer caminando con sus huesos rotos). Hasta firma un contrato.

Por cierto, muy fan de una tal Úrsula, hermafrodita, hombre y mujer al mismo tiempo. “Según en donde toques, te llevas premio”.


Premio.

Inocente

El caso es que Satur termina gustándole a la mujer del jefe de los monstruos (hola Los Hombres de Paco), y justo después de besarse (SE BESAN), él descubre que lleva la pulsera que tenía la chica violada. Vamos, que descubrimos que fue el marido de esa mujer quien violó a la joven, y no Satur.

Sí, el criado lleva marcas, pero de otra moza (de moral inquieta) llamada Rosaura a la que llevó al pajar, no de esa. Primero, en la Villa, uno de los guardias le cuenta a Alonso que ha visto a su criado y él le cuenta que cometió un crimen, así que van a por él, para matarle. Será posible el niño éste.

Después, Gonzalo y Cipri descubren que no es culpable cuando la tal Rosaura va a su casa pidiendo que se le abonen sus servicios. Por último, Alonso cuenta a su padre que Satur está vivo, así que allí se dirige como Águila Roja para salvar a su criado, con unos shuriken que se cruzan con las balas en un efecto mazo wapo, mazo matrix.

Águila Roja Capítulo 95 Recap: Un sí quiero y un funeral
"Ay, que me muero sin saber quién gana Gran Hermano."

Aunque sea inocente, el padre de la chica violada sigue pensando que es él, y a la mínima, saca una pistola y le dispara. Gracias a un empujón de Gonzalo, Satur logra salvarse, sin embargo, la bala sigue su curso. ¿Y a quién le da? ¡A CATALINA! Ya es tener mala suerte morirse por una bala perdida en esta serie. ¿Y quién ha sido? ¿El señor que dispara? ¿Gonzalo que empuja? UYUYUY.

Solo os escribo una cosa: ojalá hubiese dicho antes de morir todo lo que sabe, así, muy rápido. En plan: “lamarquesatieneunhijoconelreyescondío” o “lucreciafuelaqueimprimiólodelareina”. Te vas, sí, pero por la puerta grande.

Amaos los unos a los otros

Por otra parte, Malasangre sigue viviendo la vida a todo tren con un ala de palacio para él solo, como nuevo jefe de seguridad de su Majestad. En plena orgía en una de las salas (ellos, ellas, en fin) es interrumpido por Margarita. Él le pide que se quede, y chica, ya que estás… Pero no, para ella eso no es de buen cristiano. Lo de enamorarte de tu cuñado viudo ya sí. El caso es que le han robado la corona al Rey. Y esa es una de las tramas de este episodio.

En el palacio de la Marquesa también hay follón. Comisario y Lucrecia han pasado toda la noche fuera y por la mañana aparece la mujer de Hernán buscando una explicación: “Si fornicáis, al menos podríais ser más discretos”. Irene tiene el apoyo de Nuño, que cree que su padre tendría que tratar mejor a su esposa. Y esa es la aportación del actor en el episodio, de ambos.

La cara de Marga (sin Photoshop) cuando se encuentra la orgía.

¿Pero dónde han estado para que esa excusa les sirva? Pues bien, ROBANDO LA CORONA. ¿Y dónde la han dejado? En la alcoba de Malasangre, como venganza. Sin embargo, el señor es muy listo y –con la colaboración forzada de Marga- consigue que no le apresen. Después, Malasangre no se achanta y va directo a hablar con los responsables.

Resulta que aquella vez que visitó a la Marquesa y retozaron entre sus sábanas, Mala se llevó prestado un alfiler con sus iniciales, alfiler que ha dejado en la escena del robo. El Comisario no se lo cree, puede ser un farol, así que actuarán siguiendo su plan, un plan que Lucrecia se pasa por el forro: y sale en busca de la aguja.

Arcón

Cuando Gonzalo se entera de lo de la corona real, va a Palacio (por unos pasadizos secretos de unos mapas antiguos, claro, claro) y encuentra a Marga siendo cacheada muy altivamente por dos guardias, a los que noquea sin pensarlo. Su cuñado entiende que ella no tiene nada que ver con aquello, pero lo que pasa es que Marga sí que sabe quién robó la corona. Después de que ella le contase lo ocurrido, Gonzalo le promete –de civil- que Mala lo pagará.

Águila Roja Capítulo 95 Recap: Un sí quiero y un funeral
En este momento, ¿dónde metió Gonzalo el traje? ¿Y la catana?

Y se le adelanta al Cardenal, que también va detrás de él. Malasangre no solo sabe quién es el Águila Roja, sino que ahora también se da cuenta en este encuentro del tremendo interés que tiene en Marga, de la que asegura "que tiene buenas nalgas." Marga la de las nalgas. Que hay algún editor al que no le queda claro. El caso es que él le cree cuando le cuenta que no es el ladrón, así que se dirige a la sala de la corona, donde encuentra a Lucrecia, que trata de encontrar su aguja.

Como sea, ambos terminan en un arcón, a oscuras, mientras fuera se encuentran Marga  y la Reina. Finalmente es la primera quien encuentra la aguja y reconoce al instante de quién es. Estando en el arcón los otros dos rememoran momentos en los que estuvieron juntos. Que cualquier sitio es bueno.

Mala

¿Y qué pasa con Mala? El Cardenal intenta envenenarle, pero él no cae en su trampa. No puede huir, sin embargo, de Hernán, con quien tiene un encuentro poco agradable. “Últimamente no soy nada popular”. Sin embargo, llegan a un acuerdo y le encasquetan la corona al Cardenal, siendo el propio Rey el que la encuentra en su cuarto. ¿Qué le ocurrirá?

Cuando detienen al Cardenal.

Marga va a contarle a la Reina que la aguja que encontró es de Lucrecia, y que ella robó la corona (uy, qué chivata). La Marquesa, que estaba casualmente allí, se inventa una excusa para captar la atención de Mariana, justo el tiempo necesario hasta que el apresamiento del Cardenal llega a Palacio.

Como explicación a Marga, Lucrecia le comenta que es amante del Rey y que perdió el alfiler cuando se agachó “y no precisamente a hacer una reverencia”. Oh, sassy-Marquesa on fire. Claro, la costurera no quiere ser la que delate de aquello a su Majestad ante la Reina, y la deja marchar.

El muerto al hoyo

¿Y qué opina Lucrecia de la muerte de Catalina? Pues le da igual, solo está preocupada porque se ha quedado sin dama de llaves. Y no va a ir a su entierro. “¿Para qué? Encima que me hace la faena de morirse”. Poco tarda en aparecer una nueva gobernanta ofreciendo sus servicios (hola Los Hombres de Paco, one more time).

Yo gritándole a Lucrecia.

¿Y cómo le sienta a Marga la muerte de su amiga? Pues mal, TAN MAL que acepta la proposición de matrimonio de Gonzalo. Así, sin roce a priori ni nada. Como quien se da cuenta de que un día te mueres y ya está. SE BESAN. Tantas temporadas, y no había momento MENOS oportuno. Y eso, se van cada uno por su lado. Todo como muy… casual.

Según Satur son las muertes, que te vuelcan la cabeza. “A mi amigo Baldomero la muerte de su padre le cambió. Ahora le llaman Baldomera, y vive con un señor”. Un final-de-temporada-que-no-es como feliz y triste al tiempo.

PD. Necesitamos un spin off de la historia de Baldomera. Y que vuelva la del premio, lo pido por favor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...