lunes, 29 de junio de 2015

Atlántida Film Fest 2015: 52 Martes.


Título original:
52 Tuesdays
Año:
2013
Fecha de estreno:
23 Mayo 2015
Atlántida Film Fest:
Sección Atlas
Duración:
109 min
País:
Australia
Director:
Sophie Hyde
Reparto:
Tilda Cobham-HerveyDel Herbert-JaneBeau Travis WilliamsImogen Archer, Mario SpateSam Althuizen



"Siempre han elogiado mi soltura, mi madurez, mi flexibilidad, pero nunca fue verdad. ¿No tenía otra opción, no?" Billie

Billie es una adolescente de 17 años que recibe la noticia, por parte de su padre (Beau Travis Williams), que se va a ir a vivir con él durante un tiempo. Esto cabrea a Billie (Tilda Cobham-Hervey, habrá que seguir la carrera de esta mujer) que va corriendo a pedir explicaciones a su madre (Del Herbert-Jane). Aquí se encuentra con una madre que siente odio a su cuerpo de mujer y que quiere por todos los medios convertirse en aquello por lo que dejó a su marido, en la adolescencia. Le gustan las mujeres, pero lo supo tarde, y además se siente hombre. Darse cuenta de este detalle con una hija y siendo ésta adolescente tiene que ser un duro proceso. 




Cuando algo nos golpea emocionalmente como le pasa a Billie, tratar de llevarlo de una manera normal, correcta, sin casi protestar y encima intentando apoyar a las personas que te estan dando esa dosis de negatividad emocional, es difícil. Nos vale el tópico de que eso no te lo guardes hijo, que te va a hacer úlcera. Sea como sea y cuando sea, esa burbuja en la que una persona se esconde, porque cree que es lo mejor, no se va a ir, y lo que es más importante no te va a permitir a la larga tener una relación normal y sana con esa gente, que sin maldad te metieron en un lio que no te tocaba. Una madre o un padre, separados, no pueden negarle nunca a un hijo vivir en su casa, ni un solo día, seguramente tu descendiente, entienda mejor un proceso de cambio de sexo en su madre, si pasa el tiempo con ella, si vive con ella.

Este proceso no se da en la película. La madre propone a su hija pasar alrededor de un año en casa de su padre, al que conoce y respeta pero con el que no ha vivido nunca. Llegan a un acuerdo ante la inconformidad de Billie de no ver a su madre en doce largos meses, todos los martes de ese año van a pasar la tarde juntas. Todo empieza bien, Billie lo lleva estupendamente, de hecho es ella la que quiere un acercamiento con su madre, ya que ella ante la vergüenza que le supone todo el proceso, considera que la mejor solución es alejarse de su ser querido. 




Billie empieza a notar la tirantez de su madre y empieza a necesitar de expansión, mirar para otro lado e intentar dejar de sentirse tan mal y sola. Consigue acerse amiga de una pareja muy liberal, Jasmine (Imogen Archer) y Josh (Sam Althuizen). Con ellos se evade y comparte todo, cada martes de las 22:00 a las 00:00. Explora muchas cosas, entre ellas videos comprometidos con esta pareja, pero sobre todo necesita de probar cosas duras, sexos opuestos y drogas. 

A partir de aquí, lo lógico, ella necesita y vive más agusto con sus amigos que con sus padres, pero su creciente actitud de falta de empatía hacia cualquier emoción que le transmiten los demás le cuesta una mala pasada. Hace cosas que cabrean a todo el mundo y que ella no quiere aceptar de sus padres, porque en realidad ella solo es capaz de pensar que ellos mismos la han metido ahí y no la están ayudando. Ella se da cuenta pronto, solo dura un año, de que no debe ir por ahí, su madre recapacita de que debe prestarle más atención, sea cual sea su estado y sus circunstancias, otros sin embargo tardan años en reconocer y asimilar todo esto.


¿Se nota mucho que me ha encantado la película? Es voraz, llena de alegría y amargura, sensible y cariñosa, y por supuesto, arrolladoramente bella. Tiene un formato ágil y utiliza una forma reciente en el montaje, la que ya muchos han usado, de que no solo importa el momento del suceso, emocionalmente hablando, si no que importan también, y si cabe más, el antes y el después. Esta formula es acertada, muy acertada para este tipo de historia. Una maravilla de una debutante, Sophie Hyde, que rodó la película tal como narra su historia, todos los martes durante un año. Me quito el sombrero ante estos cineastas noveles que consiguen estos resultados tan sorprendentes, el cine independiente es una mina, pero ya se mira mucho a otros muchos lugares y eso es una maravilla.

Premios en festivales:


Augie Award, de la Australian Writers’ Guide, a Matthew Cormack, guionista.

Crystal Bear y Siegessäule, de la Berlinale.

Audience Award, del Melbourne Queer Film Festival.

Directing Award, en Sundance.

Bill Sherwood Award, del Toronto Inside Out Lesbian and Gay Film and Video Festival, como mejor ópera prima.



8/10

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