sábado, 7 de marzo de 2015

12ª Muestra Syfy. Día 2: Housebound, Tokyo Tribe, Burying the Ex, Lo que hacemos en las sombras.




Tras el comienzo con la premiere de Chappie, ayer tuvo lugar ya oficialmente el primer día de muestra.
Se prometía un día especialmente divertido, pues todas las películas proyectadas tenían su toque de humor añadido, y así lo fue.
La jornada empezaba con la sesión "para valientes". Y es que a las 15.30h un viernes es arriesgar a que la sala esté medio vacía. No sé si llegó a tal extremo, pero desde luego no había el ambiente de las otras.

Housebound empieza con el género de casas encantadas, pero durante su transcurso se paseará por algún que otro subgénero del terror más. Digamos que, para tantas vueltas que da el guión, no sale mal parada y su humor hace muy llevadero el ritmo, aunque le echamos un poquito de cordura (la justa) para asentar todo este desaguisado en la mente. ¿La premisa? Sencilla. Una chica, que acaba de intentar un atraco con nefastos (y risibles) resultados, acaba en libertad provisional en su casa materna, con una pulsera para controlar que no abandona las instalaciones. No hay muy buena relación con su madre y padrastro, peor lo que realmente le hará peligrar esta libertad es el otro inquilino indeseado que habita en la casa. Tiene su par de momentos y finaliza por todo lo alto, explosionando cráneos, que siempre es un fiestote.

Asistir a una sesión con Sion Sono es como jugar a la ruleta rusa, solo que en este caso cuesta discernir cuál es la fortuna y cuál el castigo. La verdad es que Tokyo Tribe daría para páginas y páginas para ella sola, así que abreviaré un poco diciendo que los antecedentes con él ya no eran muy buenos personalmente. Love exposure se debatía entre la comedia alocada o la pedantería aburrida, Himizu la encontré tan sobresaturada y sobreactuada que ni drama ni comedia me funcionaron (sigo defendiendo que tenía enfoque de comedia aunque me lo discuten) pero en cambio Why don't you play in hell? había resultado ser un jolgorio padre de los buenos, así que mis esperanzas residían en que siguieta por este camino. La verdad es que lo intenta con esta mezcla a The Warriors con un musical Hip-Hopero y personajes caricaturescos propios del manga, pero se me acaba indigestando el experimento. Muchas bandas, mucho sinsentido y las risas acaban camufladas por la vergüenza ajena de las dos insoportables horas que se acaba volviendo, de un guión que no tiene ni pies ni cabeza y que acaba demostrando que no hay mayor bizarrada que la que pare un japonés. Y mira que soy dado y abierto al cachondeo sin complejos, pero Tokyo Tribe rezuma un tufillo a "estoy haciendo algo super molón" que echa para atrás. Pinchamos hueso.

Teníamos ganas de lo nuevo de Joe Dante, a pesar de que ya desde Sitges nos habían bajado los humos. Cierto es que está un tanto trasnochada, pero este ejercicio nostágico del autor de tantos gratos ochenteros cae simpático. La típica comedia de pareja pero con toques sobrenaturales, donde nuestro protagonista, por calzonazos, deberá hacer su prometa del "para siempre" por no haber cortado a tiempo con su novia. Ahora, ni muerta se querrá separar de él. Para quienes amamos una época y cierto tipo de cine sin complejos que ya no se hace, Burying the ex nos hará pasar un grato momento. No es la panacea, pero tiene personajes simpáticos, a la guapa Alexandra Daddario y el cameo de Dick Miller, un habitual de la filmografía de Dante y otras películas ya clásicas del género. Ni le pidas más de lo que puede darte, pero en lo suyo sigue cumpliendo.


Antes del plato fuerte, nos pusieron Safari, cortometraje de Gerardo Herrero Pereda que viene a recrear la masacre del instituto Columbine como ya hiciera Gus Van Sant en Elephant. Para los que la vimos, poco nuevo aporta, sí podemos decir que se nota un buen trabajo detrás, y tiene una cuidada fotografía, pero creo que ni su sitio era la muestra (no tiene nada de fantástico ni ciencia ficción, precisamente) y pretende hacer un ejercicio de reflexión al que le falta algo, para mi gusto.
En cualquier caso es un cortometraje solvente y potente sobre un hecho que, este sí, no deja de inquietar como fue aquella masacre.


Y, como decíamos, el plato fuerte era Lo que hacemos en las sombras, un falso documental de los creadores de la serie Flight of the Conchords y la película Eagle vs. Shark sobre un piso compartido por cuatro amigos... vampiros. Es cierto que más que una película es como una sucesión de sketches durante el tiempo en que los cámaras siguen las peripecias de nuestros colegas chupasangres, pero es verdad aquello de lo que gratamente presumen en el poster de que es divertidísima, damos fe. La sala se entregó al completo y la sucesión de parodias al trillado subgénero de vampiros funciona perfectamente. Para el que no tuviera oportunidad de verla ayer en la muestra, en principio tendrá estreno normal en las carteleras a través de la productora Festival Films, así que debería ir apuntándola para no perdérsela. Además, cuando le llegue dicho estreno, prometemos una crítica más pormenorizada sobre ella.

La noche continuó con la sesión trash de Hunger of the dead (Hunger Z)  con la icónica Asami (The Machine Girl, Dead Sushi, Rape Zombie, RoboGeisha...) pero lamentablemente tuvimos que saltárnosla por cuestiones prácticas, ya que hoy a las 12h nos espera Mi vecino Totoro para abrir de nuevo el día, y esto no se escribe sólo... Una pena, aunque viendo los comentarios de los valientes que se quedaron a verla, más que pena parece hasta alivio!

Para mañana, la crónica de las 6 películas que veremos hoy: Mi vecino Totoro, Song of the sea, Goodnight mommy, Spring, Cub, Crazy Bitches y los cortometrajes Sangre de unicornio y 365. 


Si quieres leer sobre los otros días de la Muestra Syfy:

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